El principal reto del proyecto es la definición de un sistema adecuado para satisfacer las necesidades de transporte urbano actuales y futuras, permitiendo la movilidad personal con una huella de carbono mínima, mediante el desarrollo de una flota de vehículos eléctricos ligeros (scooters, city cars and minibuses), el desarrollo de elementos de infraestructura (estaciones de transformación urbana con capacidad de almacenamiento de energía, generadores locales de energía fotovoltaica, eólica, etc.) y nuevos conceptos para la gestión de energía eléctrica de fuentes renovables en la red, centrado en almacenamiento máximo de energía renovable para movilidad.